El pasado 21 de febrero tuvo lugar el tercer seminario sobre familia e infancia desde la perspectiva de los Servicios Sociales Comunitarios, al que nos acercaron las dos ponentes (psicóloga y trabajadora social).
Durante el seminario, se centraron en explicarnos el programa en el que trabajan: Programa de Atención a la familia e infancia, no sin antes contextualizar la estructura de los Servicios Sociales y la forma de acceso a éste.
Los Servicios Sociales
Según la ley 2/1998, 4 de abril, de Servicios Sociales de Andalucía, define los Servicios Sociales Comunitarios como los que existen en cada una de las Zonas de Trabajo Social, dotado de los medios humanos y materiales precisos, desde donde se prestan los servicios siguientes:
- Información, valoración y asesoramiento al ciudadano
- Cooperación social (tiene como objetivo potenciar la vida comunitaria e impulsar el asociacionismo).
- Ayuda a domicilio (prestación de atenciones de carácter doméstico, social y de apoyo personal a individuos y familias, facilitando la autonomía en el medio habitual).
- Convivencia y reinserción social (búsqueda de alternativas al internamiento en instituciones de las personas que se encuentran en situación de marginación, procurando la incorporación de los ciudadanos a la vida comunitaria).
- Otras que la dinámica social exija.
El servicio a través del cual es posible mantener un primer contacto con los Servicios Sociales Comunitarios, es decir, la puerta de entrada a éstos es el SIVO (Servicio de Información, Valoración y Orientación). Si procede y se archiva el caso, este es el servicio encargado de derivar a otro servicio o programa al usuario.
Las ponentes desarrollan su labor profesional en el Servicio de Convivencia y reinserción social (CORE), promoviendo la incorporación de las personas que se encuentran en situación de marginación o exclusión social a la vida en sociedad. Se centraron en el Programa de Atención Familiar (PAFI) que pasaremos a explicar tras haber aclarado las funciones y objetivos que se trabajan desde los Servicios Sociales Comunitarios.
Programa de Atención a la Familia e Infancia (PAFI)
Desde la Consejería para la Igualdad y Bienestar Social de la Junta de Andalucía, en el ámbito de atención a familia e infancia, se recogen una serie de programas de tratamiento dirigidos, de manera específica al colectivo de familia e infancia.
Dicho Programa de Tratamiento se integra de manera funcional en el conjunto que configura el Sistema Público de Servicios Sociales. Este programa es de carácter preventivo y está llamado a una doble finalidad:
-Evitar la adopción de medidas de protección que conlleven la separación del menor y la menor de su familia, normalizando el funcionamiento familiar mediante un tratamiento específico, integral, interdisciplinar e integrador que permita la adquisición de pautas rehabilitadoras que compensen la situación de riesgo social que pueda directa o indirectamente al bienestar de los y las menores.
-Promover, en los casos que sea posible, la reunificación familiar de los menores con los que con anterioridad se adoptó una medida de protección.
Según la Consejería de Igualdad y Bienestar Social, el Programa permite la creación de equipos técnicos interdisciplinares (psicólogo y psicóloga, trabajador y trabajadora social y educador y educadora sociofamiliar) integrados en la estructura de los servicios sociales comunitarios, que constituyen la puerta de entrada al Sistema de Atención a la Infancia y coordinado con otras instituciones.
Los objetivos que persigue el Programa de Tratamiento a Familias con Menores son:
- Mitigar los factores de riesgo para evitar la separación del menor y la menor de su familia.
- Capacitar a la familia para dar una correcta atención a sus hijos e hijas evitando cualquier conducta negligente o maltratante y garantizando su seguridad e integridad personal.
- Lograr que la familia funcione de manera autónoma y adecuada y que los y las menores estén correctamente atendidos.
- Proporcionar a las familias las habilidades y/o recursos técnicos necesarios para superar la situación de crisis que dio lugar a la separación.
Y el perfil de las personas destinatarias privilegia algunas de las siguientes características y/o condiciones psicosociales:
- Familias con menores a su cargo en situación de riesgo social.
- Familias monoparentales con hijos e hijas menores de 18 años en situación de dificultad social.
- Familias en cuyo seno se han detectado situaciones de violencia que afectan directa o indirectamente a los y las menores a su cargo.
- Familias con menores con los que se ha adoptado una medida protectora, para posibilitar su reinserción familiar.
¿Qué me resulta importante de este programa?
El aspecto que me parece más llamativo en la aplicación de estos programas, es el carácter interdisciplinar de las intervenciones. El colectivo de familia e infancia, presenta varios ámbitos de actuación, desde la protección del menor, en primer término, pasando por sistemas de prevención y trabajo con los progenitores, por lo que se hace realmente necesario (y si añadimos la diferente tipología de carencias y necesidades que se puedan unir, aun más) al trabajo desde varios ámbitos como puedan ser los Sistemas Educativos, el Sistema Judicial, Servicios Sanitarios, etc.
Otro aspecto que me ha parecido interesante es considerar a la familia al completo agente de cambio de la situación, a pesar de que en este mismo núcleo sea a veces, por varias circunstancias, donde se genere la necesidad o necesidades sociales, siempre y cuando no afecte a la integridad del o la menor.
Se intenta favorecer en todo momento la reunificación familiar, en el caso que sea posible, entorno que se considera más beneficiador para el crecimiento y desarrollo del o la menor.
Desde el trabajo interdisciplinar y todos los ámbitos que este abarca, se debe trabajar con la familia y el o la menor, a través de un enfoque que permita hacerles llegar a una toma de conciencia de la situación, y conseguir que ellos mismos vean la problemática por la que están atravesando. Desde esta toma de conciencia, se puede favorecer que la familia (guiados por los profesionales) busque soluciones al problema en la medida que sea posible, las ponga en marcha y evite en el peor de los casos la retirada de la custodia del menor.
Como futuros profesionales, tendremos que dejar a un lado nuestra visión, valores o emisión de juicios a nivel personal y centrarnos en buscar las potencialidades de las personas con las que trabajemos, ya que será un elemento de utilidad y ayuda, constituyendo un refuerzo en el que apoyar nuestra intervención para conseguir que estas personas consigan hacer frente y salir de la situación difícil en la que se encuentran.


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