INFANCIA Y ENFERMEDAD


La presente exposición, denominada “Infancia y enfermedad: características de los niños y niñas privados de salud, entornos familiares, aulas hospitalarias e intervención socioeducativa”, fue llevada a cabo por el grupo de trabajo al que pertenezco, siendo mis compañeros/as Mari Ángeles Pacheco, Rafael Parodi y Esperanza Romero.

Dentro del tema de Infancia y Enfermedad, nos centramos en explicar las aulas hospitalarias, y la puesta en práctica del trabajo, que se realizó en el CiberAula de La Caixa, sita en el Hospital Virgen del Rocío (Sevilla).

En la exposición en primer lugar, definimos los dos conceptos fundamentales para entender esta temática, atendiendo a la infancia y salud. Posteriormente, recogimos textos en los que se recogen tanto las necesidades de la infancia como sus derechos, escogiendo los puntos que creímos fundamentales tanto de la Convención de los Derechos del Niño, qué se establece en la carta de los Derechos Humanos en cuanto a protección de menores así como el Plan de Atención a la Infancia de Andalucía (2003-2007).

Puesto que la enfermedad, afecta tanto al menor como a los padres/madres responsables de su cuidado, y además se añade el factor del internamiento u hospitalización temporal, este entorno tiene diferentes impactos para éste: psicológico, físico, laboral y social.

En el papel de la educación en este ámbito, se hace necesaria resaltar la importancia de la Pedagogía Hospitalaria, que surge como complemento a la acción médica, para enseñar los contenidos académicos en el contexto hospitalario, como derivación de la Educación Especial. Dentro de esta línea, se enmarcan las Aulas Hospitalarias.

Al ser una prolongación de la escuela en este entorno, los profesionales que trabajan en ella son maestros/as. No hay, de momento, cabida para otro profesional. Es un entorno difícil para acceder. No está presente el voluntariado.

Sin embargo, a través del programa Ciber Aula, mencionado con anterioridad, trabajan esencialmente personas voluntarias, y desde nuestra experiencia, el trabajador/a social no realiza ninguna intervención.

¿Está reconocido el Educador Social? La respuesta es simple y clara. No.

La participación del Educador Social en este ámbito es inexistente. Pero sus funciones estarían bien definidas en el caso de que se quisiera e interesara hacerle un lugar desde la perspectiva socieducativa. Serían las siguientes:

*Estudio individual de cada menor hospitalizado.

*Coordinación del educador/a social con el aula hospitalaria con el educador/a social del centro educativo de origen del menor.

*Elaboración de actividades que potencien la interacción entre los niños.

*Coordinación con la familia y resto de personal sanitario.

*Seguimiento y evaluación de cada caso.

*Preparar la reintegración a su centro escolar de origen.

Para ir concluyendo la entrada, considero importante resaltar las conclusiones a las que llegamos tras realizar el trabajo: durante la hospitalización, surge la necesidad de continuar el proceso educativo; el espacio de aulas es muy limitado. Además, la ausencia de la figura del educador social obliga a que los profesores cumplan con las funciones de éste.

Por último, decir que elaborar el trabajo sobre este colectivo ha sido de gran interés, y hemos comprobado como teniendo el educador social cabida en la Pedagogía Hospitalaria, aun no se ha definido su perfil y profesión de manera formal, por lo que existen carencias en las intervenciones socioeducativas con este colectivo.

Desde aquí, dar las gracias a todos/as los compañeros que asistieron a la exposición y a mis compañero/as de grupo, por hacer más llevadero este trabajo, desde la coordinación y el respeto de las diferentes opiniones.

Gracias

0 comentarios:

Publicar un comentario